
Lumit AS2
El modelo de entrada. Para agua de red con dureza baja a media en departamentos y casas chicas.
Tecnología
Misma familia, distinta implementación. Es más barato y no consume electricidad, pero tiene una limitación de diseño que conviene entender antes de elegir.
El antisarro magnético es el pariente más simple y más barato del electrónico: en vez de generar el campo con electrónica, lo genera con imanes permanentes. No consume electricidad, no tiene nada que se rompa y cuesta bastante menos. También tiene una limitación estructural que vale la pena conocer.
Es un dispositivo con uno o varios imanes permanentes —habitualmente de neodimio— montados sobre la cañería, ya sea con abrazaderas externas o como una pieza intercalada en línea. El agua atraviesa el campo magnético al circular.
No tiene electrónica, no se enchufa, no tiene mantenimiento y no consume nada.
La hipótesis es la misma que en el caso electrónico: el campo magnético actúa sobre los iones disueltos en movimiento —principalmente por fuerza de Lorentz sobre cargas que se desplazan— y modifica la cinética de nucleación del carbonato de calcio, favoreciendo la formación de aragonita, cuyos cristales aciculares tienden a dar depósitos menos compactos, frente a la calcita, que tiene mayor tendencia a consolidar costra adherida sobre la pared del caño.
Es decir: mismo objetivo, misma teoría de base, distinta fuente de campo.
| Antisarro magnético | Antisarro electrónico | |
|---|---|---|
| Fuente del campo | Imán permanente | Electrónica activa con inductores |
| Naturaleza del campo | Estático: siempre igual | Variable en frecuencia |
| Consumo eléctrico | Ninguno | Muy bajo, pero necesita estar enchufado |
| Funciona si se corta la luz | Sí | No, mientras esté sin alimentación |
| Adaptación a distintos caudales | Ninguna: el campo no cambia | El diseño busca cubrir un rango de condiciones |
| Sensible al material del caño | Más: la distancia y el material afectan mucho al campo estático | Menos, dentro del rango de diseño |
| Precio | Menor | Mayor |
| Vida útil | Los imanes de neodimio pierden magnetización muy lentamente; el calor los degrada | Sin degradación mientras el circuito funcione |
| Instalación | Abrazadera o pieza en línea | Bobinado externo sobre el caño |
La diferencia de fondo es que un campo estático es siempre el mismo, mientras que un sistema electrónico puede aplicar señales variables. En la literatura, la variabilidad del campo aparece como una de las variables que influyen en el resultado.
La literatura sobre tratamiento magnético del agua es la misma que citamos para el electrónico: documenta el desplazamiento de la cristalización del carbonato de calcio hacia la aragonita, la forma con menor tendencia a consolidar incrustaciones compactas y adherentes.
Varias de esas revisiones señalan que la intensidad y la naturaleza del campo son variables relevantes del resultado. Ahí está la diferencia práctica entre las dos tecnologías: un sistema electrónico dimensiona y controla la señal por modelo, mientras que un imán permanente aplica siempre el mismo campo, sea cual sea el caudal.
Es importante distinguir un dispositivo diseñado de una improvisación:
Si vas a probar la tecnología, probala con un producto diseñado. La versión casera no es una versión barata: es otra cosa.
En cambio, para tratar la instalación completa de una vivienda con dureza alta y con un tomacorriente disponible, un equipo electrónico ofrece más control sobre las condiciones de tratamiento.
Con inductores bobinados sobre la cañería y señal de frecuencia variable. Sin insumos, sin obra y con 1 año de garantía de fábrica.

El modelo de entrada. Para agua de red con dureza baja a media en departamentos y casas chicas.

Red o pozo moderado en instalaciones medianas: casas grandes, PH y comercios chicos. Cañerías de hasta 4".

Máxima potencia para agua de pozo de alta dureza e instalaciones grandes: edificios, hoteles y fábricas.
El electrónico ofrece más control: campo variable, dimensionado por modelo y sin dependencia de la posición de un imán. El magnético gana en precio y en que no necesita electricidad. Si tenés enchufe disponible y dureza alta, el electrónico. Si el presupuesto manda o no hay electricidad cerca, el magnético es una opción razonable.
Los imanes de neodimio pierden magnetización muy lentamente en condiciones normales, pero el calor acelera el proceso de forma irreversible. Si se instala en agua caliente, verificá la temperatura máxima de trabajo que especifica el fabricante.
Podés armar algo con imanes, pero no esperes el mismo resultado que un dispositivo dimensionado. La intensidad del campo, la geometría de los polos y la distancia al agua son parte del diseño, y un armado improvisado no las controla.
No. Igual que el electrónico, no retira ni agrega nada: actúa sobre la forma en que cristaliza el carbonato de calcio. El agua conserva su mineralización natural y sigue siendo apta para consumo.
Es el caso más desfavorable para un magnético: un caño ferromagnético desvía y concentra el campo en la propia pared del caño, reduciendo lo que llega al agua. En cañerías plásticas o de cobre el acoplamiento es mejor. Verificá siempre las especificaciones del fabricante.