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Termotanque

Sarro en el termotanque: por qué gastás más gas cada año

El termotanque es el lugar donde el agua está más caliente y más quieta. Es decir: el mejor lugar del mundo para que se forme sarro.

Si tenés agua dura, el termotanque es el primer equipo de la casa que se va a incrustar, y por bastante margen. Hay una razón física simple: es el punto donde el agua alcanza la temperatura más alta y donde permanece quieta más tiempo. Los dos aceleradores del sarro, juntos, en el mismo tanque.

Por qué el termotanque es el peor caso de la casa

El bicarbonato de calcio disuelto es estable en agua fría. Al calentarse, se descompone y libera carbonato de calcio insoluble, que precipita. Cuanto más alta la temperatura, más rápido y más completo es ese proceso.

Un termotanque trabajando a 70 °C con agua de 250 mg/L de dureza está, literalmente, fabricando piedra todos los días. Y ese carbonato se deposita en los dos peores lugares posibles:

  • Sobre la resistencia eléctrica (o sobre la superficie de intercambio en los de gas), que es exactamente donde el calor tiene que pasar del elemento al agua.
  • En el fondo del tanque, formando una capa de lodo calcáreo que reduce el volumen útil y aísla el quemador en los modelos a gas.

7 señales de que tu termotanque está incrustado

  1. Tarda más en calentar que antes. El síntoma número uno, y el más fácil de ignorar porque el cambio es gradual.
  2. El agua caliente se acaba antes. El sedimento en el fondo ocupa volumen que antes era agua.
  3. Ruidos al calentar: crujidos, chasquidos o un sonido de "pochoclo". Es agua atrapada bajo la capa de sarro que hierve y escapa. Es una señal bastante inequívoca.
  4. La factura de gas o luz subió sin que hayas cambiado hábitos.
  5. Sale agua turbia o con escamas blancas al abrir la canilla de caliente, sobre todo tras varios días sin uso.
  6. Ya cambiaste la resistencia más de una vez en pocos años.
  7. Al purgar sale agua con arenilla blanca o directamente barro claro.

Qué te está costando

  • Más energía. El aislamiento térmico del sarro obliga al equipo a trabajar más tiempo para el mismo resultado.
  • Menos agua caliente disponible por reducción del volumen útil.
  • Vida útil más corta de la resistencia, del termostato y del ánodo de sacrificio.
  • Riesgo de falla del tanque. El sobrecalentamiento localizado bajo la capa de sarro castiga el esmalte interior y acelera la corrosión.

No vamos a darte un porcentaje exacto de sobreconsumo porque depende del espesor, del equipo y de la temperatura de trabajo, y los números que circulan en internet son poco rigurosos. Pero la dirección del efecto no está en discusión.

Cómo purgar el termotanque, paso a paso

La purga es mantenimiento básico y deberías hacerla cada 6 meses. Saca el sedimento suelto del fondo antes de que se compacte.

  1. Cortá la energía y el agua

    En eléctricos, bajá la térmica del termotanque. En los de gas, poné la perilla en apagado o piloto. Después cerrá la llave de entrada de agua fría al equipo. Nunca purgues con el equipo encendido.

  2. Dejá enfriar

    Esperá varias horas, idealmente de un día para el otro. El agua adentro está a 60–70 °C y puede provocar quemaduras graves. Este paso no es opcional.

  3. Conectá una manguera a la válvula de desagote

    Está en la parte baja del tanque. Llevá la manguera a un desagüe o al exterior. Si tu equipo no tiene válvula de desagote, la purga la tiene que hacer un gasista.

  4. Abrí una canilla de agua caliente

    Sirve para que entre aire y el tanque pueda vaciarse. Sin esto el agua sale a cuentagotas.

  5. Abrí la válvula y dejá salir

    Los primeros litros van a salir turbios, con arenilla o barro claro: eso es el sedimento. Dejá correr hasta que salga transparente.

  6. Enjuagá el tanque

    Con la válvula abierta, abrí unos segundos la entrada de agua fría para que el chorro remueva lo que quedó en el fondo. Repetí dos o tres veces.

  7. Cerrá, llená y recién ahí encendé

    Cerrá la válvula de desagote, abrí la entrada de agua y esperá a que salga agua sin aire por la canilla de caliente antes de cerrarla. Recién con el tanque lleno volvé a dar energía. Encender un eléctrico con el tanque vacío quema la resistencia en segundos.

Limpieza profunda (sarro compactado)

La purga saca el sedimento suelto. La costra adherida a la resistencia y a las paredes no sale con agua. Ahí hay dos caminos:

  • Desmontar y limpiar la resistencia. En termotanques eléctricos, un técnico puede extraer la resistencia y sumergirla en una solución desincrustante hasta disolver la costra. Es la intervención de mejor relación costo-beneficio.
  • Desincrustación química del tanque. Con producto formulado para termotanques, siguiendo las instrucciones del fabricante. No improvises con ácido muriático: ataca el esmalte interior y el ánodo.

En ambos casos, si el equipo tiene muchos años y mucha incrustación, evaluá con el técnico si conviene la limpieza o el recambio.

Cómo evitar que se vuelva a llenar de sarro

  1. Bajá el termostato a 55–60 °C. Es la medida más efectiva, gratis, e inmediata. Por encima de 60 °C la incrustación se acelera notablemente, y 55–60 °C es suficiente para el uso doméstico y para el control bacteriológico del tanque.
  2. Purgá cada 6 meses. Sedimento que sacás es sedimento que no se compacta.
  3. Tratá el agua antes de que entre al equipo. Es lo único que ataca la causa: o bajás la dureza con un ablandador, o evitás la incrustación con un antisarro electrónico instalado en la cañería principal.

Proteger el termotanque, y de paso todo lo demás

Un equipo instalado en la cañería principal trata el agua que llega al termotanque, al calefón, al lavarropas y a la ducha. Sin insumos y sin mantenimiento.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que purgar el termotanque?

Cada 6 meses como regla general. Con agua muy dura o de pozo, cada 3 o 4 meses. Es una tarea de 20 minutos que alarga la vida del equipo.

¿A qué temperatura conviene tener el termotanque?

Entre 55 y 60 °C. Es suficiente para el uso doméstico, reduce el riesgo de quemaduras, baja el consumo y —lo que nos importa acá— reduce sensiblemente la velocidad de formación de sarro. Por debajo de 50 °C no conviene bajar, por el riesgo de proliferación bacteriana en el tanque.

¿El sarro puede hacer explotar un termotanque?

El sarro en sí no. Lo que sí puede es contribuir a que falle la válvula de seguridad si el sedimento la obstruye, y esa válvula es el dispositivo que evita la sobrepresión. Verificá que la válvula de alivio funcione: accionala manualmente una vez al año y comprobá que descarga y cierra.

Mi termotanque hace ruido al calentar, ¿es grave?

Es la señal clásica de sedimento acumulado en el fondo: el agua atrapada bajo la capa de sarro hierve y escapa haciendo ese chasquido. No es una emergencia, pero es un aviso claro de que hace falta purgar, y probablemente una limpieza más profunda.

¿Un antisarro electrónico limpia el termotanque que ya tengo incrustado?

No de forma directa ni rápida. El equipo trata el agua que entra, así que su efecto principal es sobre lo que viene: evitar que se siga acumulando. La costra ya compactada dentro del tanque conviene sacarla con una purga y, si hace falta, una limpieza de la resistencia.

¿Conviene un termotanque eléctrico o a gas si tengo agua dura?

Los dos se incrustan. En los eléctricos el sarro se deposita directamente sobre la resistencia, que es fácil de limpiar o reemplazar. En los de gas se deposita en el fondo, sobre la superficie de intercambio, que es menos accesible. La diferencia real la hace la temperatura de trabajo y el tratamiento del agua, no el tipo de energía.

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